Transcripción de la entrevista, a la jugadora #15, de la competición Capsul.

¿Qué es Capsul?

Es un juego donde nos mojamos con pintura. La que moja más, gana más puntos. Y la que sabe esquivar, es la que mejor juega.

¿Cómo fue tu primer día en el juego?

Muy guay. Todas las chicas eran muy simpáticas. Me hice amiga de una niña que se llama Nuria. Era del equipo verde, pero da igual. Me reía mucho con ella. Nunca nos mojábamos cuando tocaba jugar.

¿Quién te enseñó a jugar?

La Clara y la Mery. Son buenas, y tienen mucha puntería. Yo no sabía disparar muy bien cuando empezaba. Me ayudaron a mejorar. Soy buena con casi todas las armas de la competición.

¿Qué hacías cuando no competías?

Vigilaba el territorio. Si alguna niña de otro equipo entraba, la mojaba hasta que se iba. Casi siempre eran del equipo verde. A esas, las mojaba el doble. Se lo merecen.

Háblanos del incidente. ¿Qué puedes contarnos?

No sé qué decir, la verdad. Pensaba que esto era un juego para divertirnos. Y que todo estaba bien. Toda la culpa la tienen las del equipo verde. Son muy malas.

¿Por qué crees que ellas tuvieron la culpa?

Porque no saben jugar. Son unas tramposas. Estaba a punto de irme un día, casi me voy. Pero la Clara y la Mery nos animaban para seguir. Por eso juego con el equipo fucsia. Son las mejores.

Dices que tenías una amiga en el equipo verde.

Tenía. Ya no lo es. Es una tonta. Pensaba que era mi amiga. Incluso le dije que se viniera a mi equipo. Pero no me hizo caso. En vez de eso, me mintió. Me traicionó por la espalda.

¿Qué te hizo?

Se chivó a la Ivette de donde teníamos escondidas, las armas. Era una cosa que yo le dije, porque confiaba en ella. Ahora me da igual todo. Ya no confío en nadie por su culpa. Solo en mi equipo.

¿Fue por eso que ahora, esa niña está recibiendo atención médica?

No. La mojé muchas veces los últimos días. Pero no fui la única. Mucha gente le tenía ganas. A ella, y a la Ivette. Y a las hermanas Ferrer. A mí también me hicieron daño, y no me estoy quejando. ¿Vale?

¿Por qué no avisaste a los monitores, cuando el juego se complicó?

Porque no estaban. No había nadie controlando esto. Solo teníamos una enfermería, y una oficina donde puedes llamar a tus padres para que te vengan a recoger.       Aparte de eso, estamos solas.

¿Hubo peleas alguna vez?

Cada día. Pero no nos pegábamos. Está prohibido. Dicen que te pueden expulsar si lo haces. Y si mojas a una jugadora cuando no compites, también.

Si había normas, ¿Cómo es que no expulsaron a jugadoras que mandaron a otras a la enfermería?

Y yo que sé. También nos decían que a las diez, todo el mundo a dormir. En las cámaras se pueden ver niñas despiertas en el pasillo, haciendo lo que les da la gana.

¿Crees que la falta de monitores durante la competición, ha sido el problema de todo esto?

No lo sé. A lo mejor, sí. También me gustaba hacer lo que yo quería. Podía haber sido un juego muy chulo. Pero algunas niñas no saben jugar y se portan mal. Eso no mola.

Ahora que has vivido una experiencia sin gente mayor que os controle, ¿Te gustaría repetirla o prefieres que haya monitores delante?

Me da igual. Solo quiero irme a casa y olvidarme de todo esto. Y espero en serio, no volver a ver a esas niñatas. Nunca más.

Durante los siguientes minutos, Nadia se negó a seguir proporcionando información sobre lo sucedido. Cuando se le preguntó si lamentaba haber hecho daño a varias jugadoras, negó con la cabeza. En la encuesta de valoración sobre la competición Capsul, indicó una estrella sobre cinco.

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