07:00

El tiempo ha empezado a retroceder. Laura sujeta el fusil de color malva con fuerza, mientras que lentamente, se asoma por la esquina de la pared. El pasillo ante sus ojos parece desierto, sin vigilancia. Ningún obstáculo a la vista, nadie se interpone en su camino. Es la ocasión perfecta. Ahora, o nunca.

De inmediato, se pone a correr. Su foco se centra en todas direcciones: arriba, atrás, a los lados, al fondo, el suelo…le preocuparía caerse por no prestar atención donde pisa. El silencio es aterrador. La tensión se respira en el ambiente, haciendo que los nervios la dominen antes de tiempo.

06:00

Al llegar al fondo del pasillo, contempla lo evidente: una trampa. Delante, un gran salón con agujeros en las paredes. El centro de la habitación es un blanco fácil. Si Laura entra, será eliminada de inmediato. No es necesaria mucha puntería para alcanzarla en un campo tan descubierto. Debe cambiar de planes.

Da media vuelta. El pasillo parece más largo ahora, pese a que lo ha recorrido en poco tiempo al llegar aquí. Debe de haber otro camino. En un objetivo, siempre hay alternativas. Y la encontrará. Por eso la metieron en el equipo malva. La estrategia es su mayor baza.

05:00

Han pasado dos minutos desde su inicio, en el punto de partida. Empiezan las dudas. No está muy segura de poder conseguirlo. Astrid es muy lista, y lo tiene todo planeado. La líder del equipo malva nunca deja pasar una ocasión, de acorralar a una jugadora. Pero esta vez, no será Laura.

Ella continúa corriendo. Aun sabiendo del ruido que hace, al correr con sus zapatillas. Puede ser detectada, sabrán donde se esconde. Pero nunca la pillarán por sorpresa. Si algo ha podido aprender de Astrid, es que nunca deben saber lo que piensas hacer.

04:00

Recuerda el objetivo, se dice Laura. Llegar a la bandera, sin ser descubierta. Es como jugar al escondite, pero con niñas armadas con pistolas de pintura, que la persiguen sigilosamente. Y la mojarán sin piedad, en caso de ser descubierta. Debe conseguirlo, antes de que se acabe el tiempo.

Es hora de pasar a la acción. El plan no puede fallar. De nuevo, corre por los pasillos del edificio. Apunta con su fusil y dispara lo más lejos que se lo permite el alcance. Sigue corriendo, sin descanso. En pocos segundos, el ruido atraerá a quienes la persiguen.

03:00

Los pasillos se llenan de jugadoras malva, corriendo y apuntando en dirección, a los disparos de Laura. Es como perseguir a un ratón, en un laberinto de laboratorio. Pero pronto, hayan el rastro: gotas de pintura en el suelo. Posteriormente, manchas en la pared. Y a continuación, el fusil de Laura en el suelo.

Donde quiera que se encuentre, no tiene munición. Sin embargo, la evidencia del color malva, señala la dirección en la que se dirigía. Las jugadoras continúan avanzando: saben que van hacia un callejón sin salida. Laura no tiene escapatoria.

02:00

Solo unos metros, giran la esquina y por fin, verán el final del tramo. No ha sido muy inteligente hacer todo ese ruido. Ha conseguido, que la descubran. Y ahora, la pillarán sin poder evitarlo.

Las jugadoras se asoman, apuntan rápidamente y se preparan para disparar. Entonces, la sorpresa se hace cada vez más clara: Laura no está. En su lugar, un mensaje aparece escrito en la pared:

“A que no me pillas ;)”

01:00

El equipo tarda en reaccionar demasiado tarde. Dan la vuelta, corren a toda prisa hasta llegar a la gran habitación de los agujeros en la pared. Para su asombro, Laura se encuentra en el medio del salón. Sujeta la bandera en la mano, con una satisfactoria sonrisa en el rostro.

¿Cómo lo ha hecho? Preguntan. Muy sencillo, responde Laura. Hay dos caminos. En uno, hay ruido. En el otro, hay silencio. ¿Dónde me buscaríais? En el primero. Nadie pensaría, que me fui en silencio, con tanto ruido que hago.

00:00

Los aplausos distraen a Laura. Cuando alza la vista, ve como Astrid aplaude mientras la mira seriamente. A lo mejor, no sonríe casi nunca. Pero ese aplauso, es más que suficiente. Laura ha sido aceptada en el equipo.

Sonríe feliz, pues ha demostrado que tiene estrategia. No obstante, nunca bajará la guardia. Esto ha sido solo un entrenamiento. La verdadera competición, está a punto de empezar.

Relato anterior / Relato siguiente

Volver a la página principal

Si te ha gustado este relato, no olvides seguir nuestro trabajo en redes sociales. !Hagamos del confinamiento, una oportunidad para entretenernos y disfrutar de la literatura!

Síguenos en:
Instagram: @ghomafilms
Facebook: Ghomafilms